lunes, junio 13


Cosas que se rescatan, cosas que se almacenan, cosas que no hay que tener en cuenta. Y cuando te das cuenta que cambiaste ya es demasiado tarde. Entonces volves y te das cuenta de que lo que solía ser tu oxigeno ahora es tu espina. Buscando la poción encontraste tu prisión. Celebra tu nuevo domicilio.

1 comentario:

Soñadora nº 13564824835048 dijo...

Bueno... aunque a veces descarrilemos y cambiemos... creo que con voluntad y con esfuerzo podemos volver a seguir nuestro camino.

Todos aquellos que nos ayuden, son los que verdaderamente valen la pena, no?

Unbeso.
http://tincundesig.blogspot.com/